Martes, 19 de Marzo del 2024

Trastorno del juego o ludopatía

Cuando el juego ocupa una gran parte de la actividad diaria y se convierte en el centro de la vida de la persona, y no se es capaz de dejar de jugar a pesar de la existencia de consecuencias que deterioran sus relaciones personales, familiares o laborales, nos encontramos en lo que se conoce como TRASTORNO DE JUEGO.

Comportamientos potencialmente adictivos, como el TRASTORNO DE JUEGO, encuentran su mejor aliado en INTERNET. La fácil accesibilidad, la inmediatez de la recompensa, la posibilidad de “consumir” las 24 horas del día, la intimidad y el anonimato, se convierten en un cocktail explosivo para dar rienda suelta a esta ADICCIÓN COMPORTAMENTAL, facilitando el descontrol y la repetición compulsiva.

Las características generales del TRASTORNO DE JUEGO  son las siguientes:

  1. Suele empezar en la adolescencia en los hombres y en edades más avanzadas en las mujeres.
  2. El curso natural es la persistencia y cronicidad. Es decir, existe un comienzo, periodos de remisión y fases de reagudización en la edad adulta.
  3. Suele utilizarse como una estrategia para escapar de problemas o problemas psicológicos que no están siendo reconocidos ni tratados.
  4. Existe una elevada comorbilidad con los trastornos de estrés, la impulsividad, la inmadurez, las dificultades en la gestión emocional, la baja tolerancia al sufrimiento suelen ser dimensiones presentes en estas personas.
  5. La existencia de otro comportamiento adictivo suele ser la norma. Generalmente drogas y tóxicos como ALCOHOL, CANNABIS y COCAÍNA.

El JUEGO PROBLEMÁTICO

Se define como la presencia de una conducta de juego excesiva que provoca problemas derivados de esta actividad cuyo impacto “no es muy significativo”. Por lo tanto, esta definición se aplica a personas que invierten demasiado tiempo en el juego, existe una culpa de la persona por haber invertido demasiado tiempo y dinero; se objetivan consecuencias de un “desplazamiento parcial” en las relaciones personales, familiares, sociales, así como las responsabilidades laborales o académicas.

 

El JUEGO PROBLEMÁTICO es la antesala del TRASTORNO DEL JUEGO o LUDOPATÍA, cuyo diagnóstico en la Clasificación Internacional de las Enfermedades Mentales de la APA (DSM-5) viene definido por lo siguiente:

  1. Existencia de un deterioro o malestar clínicamente significativo durante un periodo de 12 meses.
  2. Necesidad de apostar cantidad de dinero cada vez mayor para conseguir la excitación deseada.
  3. Nerviosismo o irritabilidad al intentar reducir o abandonar la conducta de juego.
  4. Ha hecho esfuerzos repetidos y sin éxito de controlar, reducir o abandonar el juego.
  5. Con frecuencia la mente se mantiene ocupada reviviendo experiencias de juego pasadas y planificando la próxima apuesta, pensando en formas de abastecerse de dinero para apostar.
  6. A menudo apuesta cuando existe desasosiego, culpabilidad, ansiedad o depresión.
  7. Tras perder dinero, existe planificación y conducta de recuperar las “pérdidas” a futuro.
  8. Miente para ocultar el grado de implicación en el juego.
  9. Ha puesto en peligro o existen consecuencias en su entorno cercano: pérdida de una relación significativa, un empleo, una carrera académica o profesional a causa del juego.
  10. Cuenta con los demás para abastecer y aliviar una situación financiera desesperada y provocada por el juego.